Hola, soy Tximo Gracia

Mi mundo es el acero. Me dedico a hacer esculturas y también elementos para decoración, sobre todo de jardín.

Me muevo constantemente entre la utilidad, la decoración y el arte, tres ámbitos con fronteras que, en mi opinión, son muy difusas y subjetivas.

Me puedes poner la etiqueta de “artista”, “artesano” o la que quieras. Yo pongo el mismo entusiasmo y dedicación tanto para hacer una mesa como para hacer una escultura o una barbacoa.

Todo empieza con las herramientas. 

Desde que era pequeño, en casa siempre ha habido un buen surtido de herramientas de todo tipo.

Te parecerá raro, pero no puedo concebir cómo hay gente que vive tan tranquila sin tener en casa un buen taladro, un nivel láser o un mínimo repertorio de destornilladores. Para mí son cosas esenciales, como tener cubiertos o toallas.

Pero además, hay un placer especial en manejar unas buenas herramientas. A veces incluso sólo observarlas, como quien contempla un coche deportivo o una moto.

De hecho, coleccionar herramientas y utilizarlas son aficiones completamente diferentes.

Siempre traté de darle salida a mi faceta creativa con la música, lo cual me proporcionó momentos inolvidables junto a muy buenos amigos, pero no conseguí convertirlo en algo estable y productivo, ni siquiera a nivel amateur.

Cuando mi primer soldador entró en mi vida en seguida ví que había ahí un mundo infinito de posibilidades creativas. Y empezó a cambiar todo.

Empecé fabricando jardineras para mi huerto y algunas mesas. Poco a poco el espectro fue evolucionando y ampliándose hasta abarcar la escultura. Ahora es mi principal dedicación.

Siempre traté de darle salida a mi faceta creativa con la música, lo cual me proporcionó momentos inolvidables junto a muy buenos amigos, pero no conseguí convertirlo en algo estable y productivo, ni siquiera a nivel amateur.

Cuando mi primer soldador entró en mi vida en seguida ví que había ahí un mundo infinito de posibilidades creativas. Y empezó a cambiar todo.

Empecé fabricando jardineras para mi huerto y algunas mesas. Poco a poco el espectro fue evolucionando y ampliándose hasta abarcar la escultura. Ahora es mi principal dedicación.

El acero corten

Es un tipo de acero que utilizo mucho. Lo considero un material muy noble, ya que es capaz de resistir el paso de los años a la intemperie sin ningún tipo de tratamiento.

Dentro de casa también tiene un estilo que me gusta. Según el acabado que le des, a la vista casi parece cuero envejecido.

Cuando descubrí el diseño 3D en ordenador todo dió un salto cualitativo enorme. Estuve un tiempo practicando con el software de diseño CAD para aprender lo esencial, y a partir de ahí pude diseñar esculturas de una manera mucho más profesional y eficaz.

Diseñar en el ordenador me permite experimentar, probar, jugar con las formas, ver el resultado final y volver a transformarlo todo lo que quiera. Es una libertad que no tienes si estás trabajando con material real. Gastas mucho tiempo, material y energías en hacer pequeños cambios.

Y no sólo es una cuestión de crear casi cualquier cosa en un entorno virtual, sino que también me permite planificar una escultura, prever el proceso de fabricación, anticipar dificultades que me encontraré y pensar de antemano cómo resolverlas.

Villanueva

Vivo y trabajo en Villanueva de la Cañada, en la zona oeste de Madrid. Es un entorno tranquilo, con mucho campo alrededor, poca contaminación y con un ambiente que considero fantástico para mi hija.

El campo y los espacios abiertos me inspiran paz, calma. No podría adaptarme a vivir en una ciudad. Además, imagínate cómo tengo mi casa, ¡hierros por todas partes!

Mi otra vida

Aparte del acero y la escultura, trabajo en una pequeña gestora de fondos de inversión en Madrid. Mi historia no es la típica del empleado que está aburrido de un trabajo que no le entusiasma lo más mínimo y un buen día rompe con todo para iniciar una nueva vida.

Yo tenía (y conservo) un trabajo que me gustaba en un mundillo interesante, pero necesitaba alimentar mi faceta creativa. No estaba bien, había un tremendo desequilibrio entre lo que quería hacer y lo que hacía. Era una negación constante de una parte importante de mi personalidad.

No abandoné mi trabajo, sólo reduje drásticamente el espacio que ocupaba en mi vida para dejar sitio a otra faceta que necesitaba expandirse.

Ahora llevo una vida mucho más difícil, con menos dinero, más incertidumbre y muchas más preocupaciones. Pero es una vida más completa y equilibrada, más honesta con quién soy y lo que quiero.

No todo va a ser escultura

Mi obsesión con el acero comenzó en el jardín y sigo desarrollando ideas en ese entorno, de hecho, esta faceta de mi trabajo tiene su propia web en jardindeacero.com

Aquí puedes ver mis esculturas. Hay algunas piezas que están disponibles para comprar online directamente. Las que son más grandes también se pueden comprar, pero tendré que buscar un transporte y hacer un presupuesto a medida.

Casi todas mis esculturas las he diseñado en el ordenador, así que se pueden hacer reproducciones a escala en casi cualquier tamaño.

Si tienes alguna idea en mente y quieres que la hagamos realidad, por favor, ponte en contacto conmigo.